En un clima social sensible y con expectativas altas, el desafío de fondo es que la política no quede encerrada en los pasillos del Congreso, sino que pueda ofrecer certezas —aunque sean parciales— sobre el rumbo inmediato del país. El Gobierno Nacional inicia una semana de alto voltaje político con la expectativa puesta en el tramo final del período de Sesiones Extraordinarias y en el desenlace parlamentario de la reforma laboral, mientras el presidente Javier Milei ajusta su discurso para la apertura de la Asamblea Legislativa prevista para el 1º de marzo en el Congreso de la Nación. En la Casa Rosada describen el cuadro como una carrera contrarreloj: sostener el impulso legislativo, ordenar la estrategia con aliados y, al mismo tiempo, llegar al mensaje del 1º de marzo con un balance que pueda mostrarse como “cumplimiento” ante una sociedad cansada de anuncios sin resultados. El primer mojón de la agenda será este lunes por la tarde, cuando la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, encabece una mesa política para alinear al núcleo de coordinación del oficialismo. En ese encuentro, según lo previsto, participarán figuras de peso en la articulación legislativa y política, entre ellas el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, el ministro del Interior, Diego Santilli, el secretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, entre otros dirigentes del espacio. La reforma laboral funciona como columna vertebral de la semana. La convocatoria apunta a cerrar filas y repartir tareas en una semana en la que cada voto cuenta, y en la que el Ejecutivo quiere evitar dos riesgos: que la negociación se deshilache en el último tramo y que el debate público quede dominado por el conflicto, en lugar de por la hoja de ruta institucional. Para ese último tramo del calendario, están previstos debates sobre proyectos incluidos en el temario oficial, entre ellos el Régimen Penal Juvenil y el acuerdo comercial Mercosur–Unión Europea, además del capítulo laboral, que concentra la mayor atención y puede convertirse en el símbolo legislativo del período. El Ejecutivo, además, prevé encuentros puntuales con ministros para repasar el cumplimiento de metas fiscales del primer trimestre, un objetivo que, en la lógica del oficialismo, es la condición para sostener el resto del programa. Con ese tablero, el Gobierno apuesta a transitar la semana con una combinación delicada: firmeza en la agenda, cintura para la negociación y un tono que conecte con el día a día de la gente. La intención es que el 1º de marzo no sea apenas una ceremonia, sino un hito político: una foto de conducción, con un programa por delante y una invitación al sistema político a moverse en el terreno que propone el oficialismo. En paralelo a la rosca legislativa, otro hecho marca la agenda de este lunes: la llegada a San Carlos de Bariloche, en la provincia de Río Negro, de Mohamed bin Zayed Al Nahyan, presidente de los Emiratos Árabes Unidos, en un viaje caracterizado como no oficial y rodeado de hermetismo. En ese contexto, la discusión sobre el contenido fino de la norma —y sobre los límites de la negociación— convive con una disputa política mayor: si el Gobierno logra o no convertir su agenda de reformas en hechos concretos con mayorías parlamentarias. La segunda instancia fuerte será este martes, con una reunión de Gabinete enfocada en ordenar prioridades y en definir qué metas y anuncios entrarán, con nombre y apellido, en el discurso presidencial del 1º de marzo. En el entorno del Presidente anticipan un mensaje con dos capas: un repaso de los logros de gestión y una “batería” de medidas para el resto del año. En la región ya se trabaja con un operativo de seguridad ampliado, una comitiva numerosa y recursos aéreos para traslados internos. Aunque por ahora se mantiene el silencio sobre los motivos y sobre posibles actividades, la visita alimenta especulaciones sobre contactos de alto nivel y sobre el interés de los Emiratos en oportunidades de inversión y vínculos estratégicos en la Argentina. También agrega un componente sensible: cómo gestiona el Gobierno la señal externa de la visita sin convertirla en un hecho político que complique, por exceso, la reserva que rodea al viaje. El viernes, finalmente, llegará el cierre formal de las extraordinarias. Del otro lado, centrales sindicales y sectores opositores advierten que el paquete implica una pérdida de derechos y que abre un ciclo de litigiosidad, además de profundizar la precarización en un mercado laboral que ya muestra fragmentación. El oficialismo la presenta como una modernización destinada a reducir costos, promover empleo formal y “sacar rigideces” que —según su diagnóstico— empujaron a la informalidad y castigaron la inversión. Buenos aires-23 de Febrero de 2026-Total News Agency-TNA-.
Semana de alto voltaje político en Argentina
El gobierno de Argentina, liderado por el presidente Javier Milei, comienza una semana llena de eventos políticos centrados en la aprobación de la reforma laboral y la preparación del discurso anual a la nación. Al mismo tiempo, visita el presidente de los EAU, añadiendo peso diplomático a la agenda. El principal desafío de las autoridades es convertir las iniciativas legislativas en resultados concretos para fortalecer la confianza pública.